martes, 23 de abril de 2013

Poema del Desencanto

El  desencanto es el último suspiro del amor antes de morir.


Poema del desencanto

Y comenzamos juntos un viaje hacia la aurora
como dos fugitivos de la misma condena.
Lo que ignoraba entonces no he de callarlo ahora:
No valías la pena.

Ya llegaba el otoño, y ardía el mediodía.
Sentí sed. Vi tu copa. Pensé que estaba llena,
pero acerqué mis labios y la encontré vacía.
No valías la pena.

Te di a guardar un sueño, pero tú lo perdiste,
o acaso abrí mis surcos en la llanura ajena.
Es triste, pero es cierto. Por ser tan cierto, es triste:
No valías la pena.

Fuiste el amor furtivo que va de lecho en lecho,
y el eslabón amable que es más que una cadena.
Pero hoy puedo decirte, sin rencor ni despecho:
No valías la pena.

Me alegré con tu risa; me apené con tu llanto,
sin pensar que eras mala ni creer que eras buena.
Te canté en mis canciones, y, a pesar de mi canto,
no valías la pena.

Me queda el desencanto del que enturbió una fuente,
o acaso el desaliento del que sembró en la arena.
Pero yo no te culpo. Te digo, simplemente:
No valías la pena.

José Angel Buesa

jueves, 21 de marzo de 2013

Désolé


"No supe ser el que tu esperabas, tan solo soy el que supo llegar"  -La Barranca


Cuando una lágrima cae de tus ojos, un corazón se detiene, muerto estuve por un momento, así como muerta una parte yace dentro de ti. 

¡Cuánto daño puede hacer el viento que sale impetuoso por la boca! ¡Que tremendo huracán se ha formado entre mis labios! 

Dicen que las palabras se las lleva el viento, sin embargo existen algunas que laceran por dentro. 

Mi hombros no merecen esa lágrima que cae por tu mejilla, así como tal vez mis labios no merezcan tus besos, y tu cuerpo, de mis brazos, sea solo un juego de Morfeo.

¿Cuántos sueños pueden ser destruidos antes de despertar? ¿Y cuantas pesadillas comienzan al abrir los ojos? 

Una realidad enfrente de esta mirada borrosa, quizá el amor solo fue una quimera, tal vez un áspero ermitaño no merezca quien le quiera.

¿Qué puede hacer un hombre para apagar su propio infierno? ¿Cómo recuperar la sonrisa de un hada que ha sido herida por dentro? 

Desde la montaña un salto suicidio expresa, desde mi boca tu corazón su caída empieza. 

Después de todo, soy humano.

Siento haber sido la montaña de tu brinco, lamento cada vocal afilada entre consonantes escoltada. 

¿Cómo pudiera limpiar la hiel de amargo sabor en tu boca? ¿Cómo borrar aquella sangre que mancha la roca?