domingo, 13 de febrero de 2011

Likbianel

Aquel tiempo soñando la montaña,
buscando cuando el mañana
la ladera iluminada
se encontrara envuelta entre las hadas.

Soñaste si, tal vez reiste, iluminaste la farola con tu calma
te adentraste a traves de la ventana
donde la luz chocaba con tu almohada,
culminando la pintura con tus canas.

Vasta experiencia entre tus ojos encontraba0,
aquella luz que en tu lanza azul brillaba,
aun su filo a mis manos ensangraban.
cuando al dormir golpeaba mi rostro el impetu del alba.