No queda más que despertarnos atemorizados después de que den las 10, al saber que es la hora de desprendernos y no tener certidumbre del después.
No queda más que respirar por cada poro de tu ser, e imantar tu olor a mi piel, ávida de esencia, esencia tuya, de mujer.
No queda más que volver a abrir el alma que intenta escapar en un suspiro, y que al besar tus labios un sentimiento la llame e intente penetrarla.
No queda más que contemplarte y admirarte, que buscar en tu sonrisa el camino y en tus ojos el destino (como nos gusta usar esa palabra, con que facilidad la desprendemos de los labios sobre las migajas y el pan).
No queda más que una cita a ciegas, un conocerte constantemente, una explosión que brote desde el interior, donde sólo nosotros podemos ver, pero que a veces nos negamos.
Se que no queda más que atesorar cada instante, guardarlo como amante celoso, y acariciarlo cuando esté solo.
Y al final, tal vez no quedará más que una café a las 5, una canción con dedicatoria, y una lágrima buscando tu brazo.
Sin embargo, si no estuvieras, no quedaría más que un ser inerte y sin sentido, que un prófugo de sí mismo, que un renegado de vida, que un caballero sin camino.
a veces me pierdo en el texto... estás triste? ='(
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