viernes, 14 de agosto de 2009

Sin embargo...

Sólo, en tristeza, en alegría, con rostros conocidos pero aun sólo
Corriendo el laberinto, son salidas falsas, con respuestas erróneas
¿Qué le dije? No lo recuerdo
¿En qué momento la perdí?
Bastaron unos segundos, para perder lo que posiblemente venía buscando
no lo sé, mi vida es aún corta y mis muertes son muy pocas.
Muerto otra vez a unos días de mí renacer
ahora lucho por conseguir otra vida, que me lleve a otra muerte
espero más placentera, con menos lágrimas y más risas.
Aquí estoy, como el ratón Kafkiano, quien por no caer en la trampa
terminó en las fauces del gato.
La trampa, miedo a quedar atrapados, algo de lo que siempre huimos
aunque al final terminemos digeridos por nuestra inseguridad.
Humanos, siempre humanos, demasiado humanos.
Caemos una y otra vez en los mismos baches, a pesar de que conozcamos el camino
A pesar de que ese camino ya lo hayamos recorrido, con otras gentes, en otras vidas
pero siempre el mismo.
Sigo sufriendo, mis lágrimas son generadas por el mismo dolor, provocado por alguien distinto.
Trato de razonar mis sentimientos, encontrar por que siento lo que siento, pero es inútil,
son cosas que no se piensan, solo se sienten.
No quiero, no puedo quererla, sin embargo…



F.J. Aguilar

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