jueves, 23 de julio de 2009

Escaparate

¿Por qué no ser niños de nuevo? La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con la que jugaba cuando era niño. Nietzsche

Sentado en un columpio, un niño de 5 años observa su mano, nadie sabe que vio en ella que comenzó a reír y mecerse con gran intensidad, de pronto cayó del columpio, y un llanto salió expulsado de sus pulmones con gran fuerza, una señora llegó y lo consoló y en menos de cinco minutos ya estaba corriendo como si nada hubiera pasado.
Treinta años después, el mismo niño estaba sentado en un bar, observaba su mano la cual contenía una copa y comenzó a reír perturbado, de repente se agachó, como contándole un secreto a su vaso, y se alcanzó a ver una lágrima apenas mojando la barra, se para y se va solo.
Los dos niños se encontraron de regreso a casa, frente a un espejo, uno riéndose a carcajadas y sacando el llanto de su cuerpo, con la fuerza necesaria para deshacerse de él; el otro sigue riendo un poco perturbado y llorando en silencio. Se rompe el espejo, y el niño de treinta se queda solo otra vez, mientras que el niño de 5, siempre tendrá compañeros con quien reír y llorar.

F.J. Aguilar

1 comentario: